Octopussy y Otros Relatos (1966)

Esta es la segunda recopilación de historias cortas escritas por Ian Fleming y publicada póstumamente en el Reino Unido en junio de 1966, como un epílogo al canon de Fleming. Su origen es tan sencillo como emotivo; antes de su muerte, Fleming había manifestado la intención de compilar un segundo libro de relatos cortos en la misma línea que Sólo para tus ojos. Tras su fallecimiento, Glidrose Productions siguió ese plan reuniendo historias que Fleming había publicado en revistas entre 1962 y 1965. La edición original contenía únicamente dos historias: Octopussy publicada en la revista Playboy y El gran susto publicada en el periódico The Times; por eso que el título original es "Octopussy And The Living Daylights". 


La primera edición, de apenas 94 páginas, no fue bien recibida por los críticos, quienes calificaron los dos relatos de predecibles y se quejaron del uso excesivo de la violencia y el sexo. En 1967 se añadió un tercer relato, La propiedad de una dama, a la edición en rústica, y en 2002 un cuarto, 007 en Nueva York, fue incluido en ediciones posteriores. La colección es el decimocuarto y último libro de James Bond escrito por Ian Fleming, y cierra definitivamente el ciclo literario del creador del espía más famoso del mundo.

Los cuatro relatos

Octopussy El Mayor Dexter Smythe, un ex oficial de inteligencia británica que vive en Jamaica gravemente enfermo, adormeciendo su culpa con alcohol mientras espera el final de sus días. Bond llega a su residencia para confrontarlo dado que al final de la Segunda Guerra Mundial, Smythe asesinó a un guía de montaña austriaco tras descubrir un alijo de oro nazi, un crimen que ha quedado impune durante décadas. Smythe, sabiendo que su tiempo está agotado, decide hacer una última visita a Octopussy, su amado pulpo mascota en el arrecife, antes de rendir cuentas.

El Gran Susto Bond es enviado a Berlín Occidental como francotirador con una misión específica: proteger la huida de un agente que deserta del bloque soviético eliminando al sniper ruso apostado al otro lado de la frontera. Encerrado en una habitación de hotel con vistas a la frontera, esperando el momento en que deberá actuar, Bond permite que su mente divague y se interesa por una chelista femenina que puede ver desde su ventana en el lado soviético. Cuando llega el momento decisivo, Bond toma una decisión inesperada que revela una faceta del personaje raramente explorada en la saga...la duda moral ante una orden que cumplir.

La Propiedad De Una Dama M descubre que un conocido agente soviético infiltrado en el Servicio de Inteligencia Británico está a punto de recibir un pago encubierto por parte de los rusos durante una subasta. El plan consiste en que estos eleven deliberadamente el precio de un huevo Fabergé que la agente afirma haber heredado convenientemente. Bond asiste a la subasta en Londres y deduce que el postor será el jefe de la estación del KGB en Londres, ya que solo él conoce la identidad del agente infiltrado. Como consecuencia, el oficial es declarado persona non grata y expulsado de Londres. 

007 En Nueva York James Bond viaja a Nueva York con la misión de advertir a una antigua empleada del Servicio Secreto Británico (SIS) que el hombre con quien mantiene una relación sentimental es, en realidad, un espía ruso. Para reunirse con ella, Bond acuerda encontrarse en la Casa de los Reptiles del Zoológico de Central Park. Pero poco después descubre que esto es falso, el lugar de encuentro simplemente no existe. Aun así, el Agente 007 termina encontrándose con la joven, resolviendo el inesperado contratiempo.

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