Operación Cámara: en busca de James Bond - Parte I

¿Qué ocurre en una prueba de cámara para ser el Agente 007?


Mientras la búsqueda del próximo James Bond entra en uno de sus momentos más decisivos, las miradas están puestas en un proceso del que normalmente sabemos muy poco...las pruebas de cámara o 'screen test'.

Hace unos meses se informó que los actores que habían avanzado en la búsqueda estaban siendo contactados para una nueva ronda de audiciones prevista inicialmente para agosto. Posteriormente, otras informaciones situaron las pruebas decisivas de cámara a comienzos del mes de septiembre. Entonces si ese proceso está ocurriendo ahora mismo, una pregunta resulta inevitable: ¿Qué tiene que hacer realmente un actor para convencer a los responsables de que puede ser James Bond?

La respuesta no consiste simplemente en ponerse un esmoquin, decir "Bond, James Bond" y mirar a cámara. Porque, durante más de seis décadas, encontrar a un nuevo 007 ha sido uno de los procesos de selección más particulares, y exigentes, de la historia del cine.


¿Pero qué es exactamente una prueba de cámara? Una prueba de cámara, o screen test, es mucho más que una audición convencional. El objetivo es comprobar cómo funciona un actor frente a la cámara. Los responsables pueden evaluar su presencia, voz, movimiento, expresividad, química con otros intérpretes y, sobre todo, algo difícil de definir...si posee esa cualidad especial que hace que el público pueda creer que está viendo a James Bond.


En el caso de la franquicia cinematográfica de James Bond, el proceso de selección es especialmente exhaustivo y exige encontrar un equilibrio entre dos facetas fundamentales del personaje: la seducción y la brutalidad física.

A lo largo de los años se ha sabido que, tradicionalmente, las pruebas de cámara han utilizado algunas escenas memorables de la franquicia. Para evaluar la faceta más elegante, seductora y emocional del personaje, los candidatos han interpretado escenas como el encuentro en el dormitorio entre Bond y Tatiana Romanova en "From Russia with Love (De Rusia con amor)" de 1963, o la conversación entre Bond y Tracy en la habitación del hotel de "On Her Majesty's Secret Service (Al servicio secreto de Su Majestad)" de 1969.

También se conoce que, en pruebas más recientes, se utilizó la escena del casino entre Bond y Xenia Onatopp de "GoldenEye" de 1995, una secuencia que permite evaluar la seguridad, el humor y la tensión sexual del personaje.

Pero James Bond no es solamente elegancia y seducción. Para poner a prueba su capacidad física y su presencia en las escenas de acción, también se ha recurrido a la pelea de Bond contra los hombres de Draco en el hotel de "On Her Majesty's Secret Service (Al servicio secreto de Su Majestad)" de 1969.

En conjunto, estas escenas permiten evaluar algo esencial: si un actor puede convencer tanto con un esmoquin y una mirada como cuando tiene que enfrentarse físicamente a sus enemigos.


El proceso para encontrar al primer James Bond fue inevitablemente diferente a todos los que vendrían después. No existía una fórmula previa. Sean Connery no tenía que demostrar que podía interpretar al "nuevo Bond", mas bien tenía que ayudar a crear la imagen cinematográfica del personaje.

Entre los actores considerados antes que Sean Connery estuvieron Roger Moore, George Baker y Stewart Granger. Sin embargo, el favorito personal de Albert R. Broccoli siempre fue su amigo Cary Grant, quien aceptó la idea, aunque dejó claro que solo estaría dispuesto a participar en una única película, mientras que Broccoli y Saltzman buscaban un actor que pudiera asumir el personaje a largo plazo.

Aunque no existen muchos detalles sobre una posible prueba de cámara realizada por Sean Connery, se sabe que uno de los factores que ayudó a impulsar su elección fue la opinión de Dana Broccoli, esposa de Albert R. Broccoli. Después de ver a Connery en "Darby O'Gill and the Little People (El cuarto deseo)" de 1959 dijo: "Creo que él es fantástico".

Connery fue finalmente elegido entre numerosos nombres considerados por los productores y terminó estableciendo muchas de las características que después serían utilizadas para evaluar a sus sucesores.


La historia de cómo George Lazenby obtuvo el papel de James Bond es una de las más singulares, y quizá más extravagantes, de toda la franquicia. Su actitud extrovertida y su confianza desbordante impresionaron a los productores, quienes vieron en él una energía fresca y rebelde que encajaba con la nueva etapa del personaje.

Probablemente ninguna búsqueda de Bond está tan bien documentada visualmente como la de 1967. Ya que la revista LIFE tuvo acceso a las audiciones para "On Her Majesty's Secret Service (Al servicio secreto de Su Majestad)" y fotografió a varios de los finalistas mientras realizaban diferentes pruebas: escenas románticas, manejo de armas, vestuario y situaciones diseñadas para comprobar su presencia como Bond.

Entre los finalistas fotografiados estuvieron John Richardson, Anthony Rogers, Robert Campbell y Hans de Vries. Las imágenes de LIFE son un documento extraordinario porque permiten ver algo que normalmente permanece oculto...cómo se construye un James Bond antes de que el público conozca su nombre.

George Lazenby era un modelo australiano prácticamente sin experiencia cinematográfica cuando consiguió imponerse. Y una de las historias más famosas de su proceso cuenta que, durante una prueba destinada a evaluar sus habilidades físicas, terminó rompiéndole la nariz a un especialista.


La salida de George Lazenby después de "On Her Majesty's Secret Service (Al servicio secreto de Su Majestad)" de 1969 abrió una nueva e inesperada búsqueda para encontrar al próximo James Bond.

Con Lazenby fuera de escena, los productores parecían dispuestos a dar un giro radical al personaje. Por primera vez, se consideró seriamente la posibilidad de americanizar a Bond, y el protagonista de la siguiente película, "Diamonds Are Forever (Los diamantes son eternos)" de 1971, podía ser un actor estadounidense.

Entre los nombres que fueron considerados se encontraban Adam West, Robert Wagner e incluso Clint Eastwood. Sin embargo, el actor que llegó más lejos fue John Gavin, quien fue contratado oficialmente para interpretar a James Bond.

La búsqueda también incluyó candidatos británicos como Michael Gambon, Patrick Mower y Simon Oaets. Pero una de las pruebas de cámara disponible de aquel período es la de Roger Green.

Su prueba resulta particularmente interesante porque permite ver cómo funcionaba el proceso en ese momento. Green interpretó una escena que pertenecía a la película que entonces se preparaba, "Diamonds Are Forever (Los diamantes son eternos)" y el encuentro de Bond con Tiffany Case, interpretada durante la prueba por Imogen Hassall, y una secuencia de acción que incluía una pelea con Peter Franks, interpretado por Bob Simmons.


Pero la historia dio un giro inesperado. Aunque John Gavin ya había sido contratado, United Artists quería recuperar a Sean Connery. El estudio estaba dispuesto a hacer todo lo posible para convencer al actor de regresar y, finalmente, lo consiguió.

La búsqueda de un nuevo James Bond quedó cancelada. Sean Connery volvía a ser James Bond. Por segunda vez.


Pero tras la salida definitiva de Sean Connery después de "Diamonds Are Forever (Los diamantes son eternos)" de 1971, los productores Harry Saltzman y Albert R. Broccoli retomaron la búsqueda de un nuevo James Bond a comienzos de 1972. Se comenta que la primera opción volvió a ser John Gavin, ya que Broccoli sentía que le debía el papel tras haber sido considerado anteriormente. Sin embargo, Saltzman insistió en que el personaje debía ser interpretado por un actor británico, lo que abrió nuevamente el abanico de candidatos.

Entre los nombres que surgieron estuvieron Jeremy Brett, Julian Glover, quien años más tarde interpretaría a Kristatos en "For Your Eyes Only (Sólo para tus ojos)" de 1981 y Michael Billington, que acabaría apareciendo como el amante de Anya Amasova en "The Spy Who Loved Me (La espía que me amó)" de 1977.

No obstante, el gran favorito era Roger Moore. Ya había sido considerado en ocasiones anteriores y contaba con una sólida aceptación del público gracias a su popularidad en la serie televisiva "The Saint (El Santo)". Su caso demuestra que ser candidato a Bond y convertirse finalmente en Bond no siempre ocurre de manera inmediata, sino que puede ser un proceso largo y lleno de expectativas.

Finalmente, Roger Moore fue presentado oficialmente como el nuevo James Bond el 1 de agosto de 1972, en una rueda de prensa celebrada en el Hotel Dorchester de Londres. No existen registros que confirmen si realizó una audición formal o pruebas de cámara, pero su elección marcó el inicio de una nueva era para el Agente 007.

CONTINÚA...

César A. Santana Morel

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